mitos y curiosidades miopía
¿Qué es la miopía?

Bill Gates, Superman (cuando era Clark Kent) o Woody Allen parece que sufrían este defecto de graduación. Se trata de un problema visual con el que el ojo no ve bien de lejos.

Es un defecto visual muy frecuente (25% de la población) que se asocia a determinados factores de riesgo:

  1. Genética: es más frecuente la miopía cuando tus dos padres son miopes (33% de probabilidad). Muchos pacientes preguntan en la consulta si sus hijos van a heredar la miopía y no podemos decir que sí; podemos decir que “depende” de la genética, pero sí es cierto que la probabilidad es mayor que en la población general. En Medicina no hay nada que sea 100% probable. 
  2. Ambiental: los trabajos de cerca han demostrado aumentar la probabilidad de tener miopía en el futuro y, de hecho, el nivel educativo también se asocia a una mayor probabilidad. Todos conocemos casos de personas que han estudiado oposiciones, han hecho una carrera universitaria muy dura o leen mucho, y les ha aumentado la miopía. Pues bien, este es uno de los factores más importantes en los países industrializados, sobre todo, en los países asiáticos, donde se suma además un alto componente genético.

1. Cualquier causa que aumente la longitud del ojo o aumente la curvatura de la córnea (cirugías oculares previas).

2. Cualquier causa que cambie los índices de refracción de las estructuras internas del ojo (por ejemplo, cuando aparece una catarata).

¿Cómo sé si tengo miopía?

Probablemente tengas miopía si:

  • Tienes dificultades para ver de lejos que han ido aumentando poco a poco.
  • Necesitas guiñar los ojos para ver bien de lejos.
  • Tienes a veces dolores de cabeza.
  • En general, estás incómodo con tu visión de lejos.

No es nada malo, solo necesitas ir al oftalmólogo o al óptico para ver qué graduación necesitas en tu gafa o si hay algún problema añadido, porque la miopía puede asociarse a alteraciones del ojo como la diabetes o la catarata.

¿Cómo se corrige la miopía?
  1. Gafas.
  2. Lentes de contacto diurnas (lentes blandas).
  3. Lentes de contacto nocturnas (ortoqueratología).
  4. Cirugía refractiva.

¿Crees qué sabes de miopía? Desmontando los MITOS.

  1. “Si uso más las gafas, me aumenta la miopía”. FALSO: si uso las gafas, veo bien; si no las uso, veo mal. Podemos discutir este asunto en casos de niños con miopía, puesto que en la infancia es cuando el cerebro está desarrollando la visión y el uso de las gafas se hace más obligado. Los adultos pueden usar o no las gafas sin que les perjudique más allá de la incomodidad de no ver bien de lejos.
  2. “Si no uso las gafas, me perjudica al ojo”. FALSO: si no uso las gafas, veo mal, pero no me perjudica.
  3. “Si no uso las gafas, me aumenta la miopía”. FALSO: la miopía normalmente aumenta con el desarrollo en la infancia o con los esfuerzos de enfoque para ver de cerca, pero no por usar más o menos las gafas.
  4. “La miopía siempre va aumentando”. FALSO: la miopía suele aumentar con el desarrollo de los niños, en grandes miopías o en pacientes mayores con cataratas. En el resto de pacientes no hay una regla general, pero es verdad que la miopía es muy raro que se reduzca, o permanece estable o aumenta.
  5. “Si soy miope, mis hijos serán miopes”: la probabilidad es mayor que en la población normal, pero no es 100%, depende de la mezcla de genes.
  6. “Hay alimentos que refuerzan la retina en la miopía”. FALSO: podemos tomar suplementos vitamínicos con antioxidantes porque realmente creamos que son buenos, pero en realidad los estudios no han demostrado efectos beneficiosos en la miopía.
¿Tiene algo bueno ser miope?

Sí. Los pacientes miopes con presbicia o vista cansada, personas mayores de 45 años, suelen ver muy bien de cerca sin gafas, por lo que no necesitan usarlas. Notan mucho menos la vista cansada que nos aparece a todos con la edad.

¿Te estás haciendo intolerante a las lentillas?
  1. Las lentillas te molestan al ponértelas.
  2. Se te ponen los ojos rojos.
  3. Notas sensación de cuerpo extraño.
  4. Al final del día las notas mucho más que por la mañana.
  5. Cuando estás mucho tiempo delante del ordenador tienes que parpadear más para ver mejor y necesitas frotarte los ojos.
  6. Ya no estás tan cómodo con ellas como antes.

Te recomendamos que hagas un uso menor de las lentillas o que te apliques lágrimas artificiales para que la lentilla “flote” mejor en el ojo y no produzca tanta irritación.

Si nada de esto funciona, quizás seas un buen candidato a una cirugía refractiva y ya no hablamos de “quitarte” o “no quitarte” las lentillas porque son incómodas, hablamos casi de una indicación médica. El ojo se ha hecho intolerante a las lentillas. Siempre podrás seguir usando las gafas, pero en muchos casos (laborales, alta graduación, incapacidad para conseguir una corrección total de la miopía, mala visión nocturna con las gafas…) es necesaria la cirugía.

¿Cómo se opera la miopía? ¿Cómo puedo librarme de las gafas?

Nicole Kidman, Cindy Crawford o Brad Pitt figuran en las listas de famosos operados de miopía, y es que la operación es el método más eficaz para eliminar la miopía. Hay distintos tipos de cirugías, unas más cómodas y otras menos:

LÁSER:

    1. LASIK: consiste en moldear la parte profunda de la córnea con un láser para corregir los defectos que presente. Es como si mi ojo fuera más curvo de lo normal y con un láser pudiéramos pulirlo para que fuera más plano, más normal. Al tener la córnea más plana, me desaparece la miopía y puedo ver bien de lejos y de cerca sin gafas.
    2. PRK: esta técnica es menos conocida que el LASIK. Consiste en eliminar las irregularidades de la córnea pero de forma superficial, por eso se llaman técnicas de superficie. Al ser superficial, la recuperación es más lenta porque el ojo tiene que reparar el defecto y crear una nueva “piel” en el ojo.
    3. SMILE: es una nueva técnica en la que se extrae un número de capas internas de la córnea en función de la graduación. A modo de ejemplo: si tengo una dioptría de miopía, me quitan solo una capa; si tengo 5 dioptrías, me quitan 5 capas. Es parecido al LASIK pero, en vez de moldear, se cortan las capas y se extraen.

LENTES INTRAOCULARES:

    1. Sobre todo se utilizan en los pacientes con alta miopía o en casos en los que no se pueda realizar el láser por alguna contraindicación. Consiste en colocar una especie de lentilla dentro del ojo que corrige toda la miopía igual que las lentillas por fuera del ojo.
    2. Deben cumplirse una serie de condiciones previas para poder implantar la lente pero, en general, los resultados son muy buenos, con una alta seguridad, miles de casos implantados en el mundo, una gran exactitud y predictibilidad y con la ventaja de que es una técnica reversible. Hablaremos más de este tipo de lentes en nuestra sección de “corrección de la alta miopía”.
Pero… ¿Qué es la alta miopía?

Se define como la miopía por encima de 6 dioptrías. Si este es tu caso, seguramente seas muy dependiente de las gafas, puesto que la visión de lejos sin gafas es realmente mala.

Este tipo de miopía se denomina miopía magna y tiene una serie de connotaciones que la diferencia de la miopía “normal”:

  1. Suele aumentar más que la miopía convencional.
  2. El ritmo es variado: se quedan estables, aceleran durante unos años, aumentan durante toda la vida…
  3. Al ser un ojo más grande de lo normal, las paredes son algo más finas y por eso es necesaria la revisión de la retina cada año.
  4. Es más frecuente ver “moscas”: suele deberse a un desprendimiento del humor vítreo, el gel que llena el ojo por dentro.
  5. Son más frecuentes el glaucoma (daño en el nervio óptico por tensión ocular alta), la catarata y el desprendimiento de retina.